Esta medida busca proteger a sus ciudadanos, pues en estas regiones del país existe, según las autoridades estadounidenses, una fuerte presencia de grupos armados ilegales, hechos de violencia recurrentes y alteraciones del orden público que podrían representar un alto riesgo para los viajeros extranjeros.
De igual manera, entidad recomendó no visitar: “un radio de 10 km/5 millas de la región fronteriza entre Colombia y Venezuela, debido a la delincuencia, los secuestros, los conflictos entre grupos armados y el riesgo de detención”.
Estos territorios se han convertido en puntos críticos no solo por la presencia de estructuras armadas, sino también por el control territorial que ejercen, lo que limita la capacidad de respuesta y asistencia del Gobierno de Estados Unidos en caso de emergencias que involucren a sus ciudadanos.
Leer también: El Polvorín: el combo que montó cámaras en el Doce de Octubre
Las autoridades estadounidenses también advirtieron que en estas zonas podrían presentarse delitos como secuestros, homicidios, extorsiones e incluso atentados terroristas, razón por la cual insistieron en extremar precauciones.
Cabe aclarar que dentro de estos departamentos existirían excepciones en algunas áreas con mayor vocación turística y presencia institucional, como Popayán, Nuquí, Bahía Solano y Capurganá, destinos que continúan recibiendo visitantes bajo medidas especiales de seguridad.
“La delincuencia callejera es común en toda Colombia y puede volverse violenta rápidamente. Si es víctima de un ataque, no oponga resistencia. Los procedimientos e investigaciones policiales en Colombia difieren de los de Estados Unidos, y los delitos contra turistas no siempre se procesan. Esto puede ser motivo de frustración para las víctimas”, se lee en el comunicado.
No deje de leer otras noticias de la sección Local.