En un cuaderno y un lapicero hace líneas, círculos y escribe palabras. A la par, avanza en su relato. Así se apoya David Ramírez Quintero para resumir su historia personal y profesional, la cual lo hizo merecedor de ser destacado en la sección de Q’HUBO: Los Tesos de las Empresas.
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Este antioqueño de 44 años, hijo de Jaime y Mariela, esposo de Elizabeth Amaya, y padre de Miguel Ángel, lleva 15 años camellando en Akzonobel, compañía que agrupa las empresas Pintuco y Cacharrería Mundial, como por años las conocimos.
Allí llegó en octubre de 2010, aunque previamente sumó experiencia en Nissan y fue operario de una joyería. Mientras camellaba hizo una tecnología en administración financiera y se postuló para una vacante en su actual empresa, consciente de que aquí podía crecer, como en efecto lo hizo.
“Tenía mis temores porque no era profesional y ya tenía 29 años. Además, me tocó en Rionegro y tenía que ir a la casa matriz de Medellín a las 5:40 a.m. para coger el bus. Al principio me pegaba unas marea das tremendas (risas), yo llegaba tan maluco al Oriente... a ratos pensaba, cómo me vine para acá”, recordó.
Llegó al cargo de analista de transporte, en el que estuvo alrededor de 3 años, cuando salió la oportunidad de venirse a trabajar en Medellín, como especialista en logística.
Su ascenso lo obligó a retomar sus estudios, pero como por su trabajo debía de viajar a varias ciudades, los tuvo que parar. Tiempo después salió otra vacante en la sede de Rionegro como coordinador del Centro de Distribución de Mundial y la asumió.
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Para hacerlo tuvo que empezar a estudiar administración financiera, con el empujón de sus jefes, que tras verlo graduarse como profesional, lo motivaron a que siguiera con la especialización en gerencia logística, que a la postre tiempo le abrió las puertas para ser el gerente de logística de centros de distribución, en el que se destaca hace 3 años.
Lo admiran sus compañeros
Víctor Dávila, uno de sus compañeros, admira su lucha: “Buena persona, práctico, muy cercano a la gente. Es un luchador que se ha hecho el camino”.
De la mis manera lo hizo saber Yolima Berdugo, otra de sus compañeras de trabajo: “Su evolución ha sido muy positiva. Se ha superado él mismo demostrando liderazgo”.
David también habló de lo que ha sido su trayectoria empresarial: “Esta empresa me ha dado oportunidades; la de estudiar mientras trabajaba, eso se traduce en desarrollo personal y profesional. Me permitió viajar y crecer en familia; contribuyó para que ellos estén bien, con buena calidad de vida. También me dio la oportunidad de abrirle camino a otras personas que han hecho méritos”, dijo este admirable teso.
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