Recientemente, Medellín declaró emergencia hospitalaria por una deuda de 2157 billones de pesos, y ante la que el alcalde Federico Gutiérrez solicitó sanciones máximas.
Clínicas y centros de salud en el departamento advierten riesgos en la atención, y en municipios como Sabaneta el impacto se siente en tiempos de espera, finanzas y servicios.
A la crisis, que afecta a todo el país, se suman las obligaciones con clínicas privadas. En Antioquia, por ejemplo, la deuda alcanza cifras cercanas a los 8 billones de pesos, lo cual evidencia afectaciones no solamente en grandes ciudades sino también en municipios.
Así está el caso de Medellín
La presión financiera se hace cada vez más evidente, pues la situación ya comenzó a impactar directamente la operación hospitalaria. Si se habla solamente de las EPS intervenidas por el Gobierno, estas adeudan más de 230.000 millones de pesos a la red pública.
Varios hospitales de la ciudad, como el Hospital General y otras IPS, advierten retrasos en los pagos que afectan no solamente la compra de insumos sino la atención y el cumplimiento de obligaciones laborales. La cartera vencida, en algunos casos, proviene en más del 70 % de EPS intervenidas.
Como consecuencia, los hospitales priorizan gastos, lo cual ocasiona demoras en citas, presión sobre el personal médico y hasta restricciones en servicios.
‼️En Medellín declaramos la urgencia hospitalaria. La red está en niveles críticos: servicios de urgencias por encima del 150% de capacidad. Hay cientos de pacientes esperando horas, incluso días. Esto no es una alerta: es una crisis humanitaria.
Sabaneta y el sur del Valle de Aburrá también vulnerables
Alder Cruz, alcalde de Sabaneta, advirtió sobre la difícil situación que atraviesa el sistema de salud y cómo está afectando directamente al Hospital Venancio Díaz Díaz.
Durante una rueda de prensa, el mandatario explicó que el centro asistencial enfrenta una crisis financiera debido a las deudas de las EPS, que ya superan los 21.000 millones de pesos, y cuya falta de pagos ha obligado a la alcaldía del municipio a destinar recursos de manera constante para mantener al hospital en funcionamiento.
Si bien la administración ha intentado mejorar la atención, fortalecer la cobertura y ampliar los servicios, el modelo actual no es sostenible sin contar con el flujo oportuno de recursos, pues el hospital necesita cerca de 3000 millones de pesos mensuales para operar y el municipio no puede asumir ese gasto solo.
“Hemos hecho un esfuerzo grandísimo por ampliar nuestra oferta (...) pero las EPS no nos pagan; entonces, por muchos recursos que la alcaldía de Sabaneta tenga, yo no le puedo quitar los recursos a la educación, al deporte, a la infraestructura, a la movilidad para sostener el hospital”, explicó el mandatario.
El alcalde, que también cuestionó el manejo del sistema de salud a nivel nacional, considera que las decisiones recientes no han resuelto la crisis y que, por el contrario, han generado más incertidumbre en los territorios.
Más allá de las cifras, el impacto final recae siempre en los pacientes, pues la falta de liquidez se traduce en menores oportunidades de atención, barreras de acceso y deterioro en la calidad del servicio.
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