El estratega, consciente del sinsabor que generó el resultado y quizá también en medio de la presión de los hinchas, le puso a disposición su cargo a las directivas.
Se dice que no fue una renuncia formal, sino más bien una forma de asumir la responsabilidad de lo sucedido y de paso de pensar en el bienestar del club.
Las directivas no creen en inicio que Diego sea el responsable del traspié, por lo que no descartan su continuidad, no obstante dejarían que sea él quien tenga la última palabra, pues el orientador no quiere poner en riesgo la tranquilidad familiar.
En medio de esa incertidumbre llegará el equipo al partido de hoy (4:00 p.m.), frente a Águilas, en el estadio Cincuentenario, por la fecha 10 del Apertura. Así lo indicaba el silencio del club, que ayer no se había manifestado al respecto.
También puede leer: ¡Colombia se despide a lo grande! Fiesta futbolera antes del Mundial
Lo que sí es evidente, es que tendrán que pasar la hoja rápido. Hasta ahora el Verde va bien en la Liga, en la que suma 15 puntos, pero un mínimo descuido podría sacarlo de los ocho.