El Índice de precios al consumidor (IPC) es el indicador que mide cuánto suben o bajan los precios de los productos y servicios de una persona promedio, y funciona como guía y termómetro del costo de vida.
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El Dane, la entidad encargada de calcular el IPC, sigue una canasta integrada por alimentos, arriendo, servicios públicos, transporte, educación, salud, ropa, entretenimiento y demás gastos básicos. Su aumento o disminución permite al colombiano promedio saber cómo se comportan los valores de los productos y percibir, de esta manera, si vivir está más caro o no, y, de algún modo, orientar la planeación de sus futuros consumos.
¿Qué hizo que subieran los precios?
Según los datos consignados en su página web, el Dane explica que la variación mensual del IPC en noviembre del año pasado fue de 0,07 %, la variación del año corrido fue de 4,82 %, y la anual de 5,30 %. Esto, en pocas palabras, quiere decir que entre octubre y noviembre los precios de la canasta familiar subieron muy poco y que de enero a noviembre los costos aumentaron casi un 5 %: es decir, la inflación durante el 2025 estuvo moderada, subiendo a un ritmo menos fuerte que en los años anteriores.
Básicamente, los precios de las cosas suben cuando hay productos con alta demanda, cuando el costo de producción aumenta, cuando la oferta escasea por factores externos como el clima, los paros o las crisis internacionales, y cuando el dólar sube, pues encarece la importación. En ese caso, el IPC, más que una estadística, contribuye a los demás ajustes legales del país y a los incrementos de cada año.
Elementos que incrementan su valor con el IPC
El Índice de Precios al Consumidor impacta directamente el bolsillo de todos los colombianos, pues los precios del mercado, el transporte, los arriendos, los servicios públicos y otros trámites aumentan. El año pasado, por ejemplo, fueron los alimentos perecederos los que más incremento presentaron.
· Ajustes de salarios y pensiones: el salario mínimo incrementa cada año teniendo en cuenta el IPC, al igual que las pensiones, que también se ajustan con base en este indicador. Si el aumento salarial es menor al IPC, el poder adquisitivo disminuye.
· Arriendos: en muchos contratos de vivienda, el canon de arrendamiento se ajusta según el IPC.
· Multas y tarifas: algunos cobros del estado como matrículas, trámites, multas de tránsito y otros servicios se actualizan con base en el IPC.
El resultado definitivo de la inflación del 2025 se dará a conocer por el Dane el próximo 9 de enero, y se espera que, para cierre del presente 2026, la inflación descienda y se ubique alrededor de un 3 % o más. Teniendo en cuenta el más del 5 % del 2025, ¿cree que sea posible?
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