“El que sea, nosotros no estamos para escoger, que el fútbol decida a quién vamos a enfrentar en la final. Tanto Tolima como Junior, han hecho méritos grandes para estar en una final”, afirmó José Luis Chunga, arquero del DIM.
Y es que mientras el Rojo enfrenta al América (8:15 p.m.) y piensa en una victoria que le asegure cerrar la final en casa; pijaos y tiburones definirán el segundo finalista en el Metropolitano.
Sin duda alguna, cualquiera que sea el rival, será un viejo conocido en las toldas poderosas. Por un lado, el Tolima de David González (exentrenador del DIM) tiene 12 puntos y es el gran favorito, pues viene de menos a más y solo necesita ganar. Pijaos y poderosos se enfrentaron en la final de 1957, que terminó con la segunda estrella del Rojo.
Mientras que los barranquilleros tienen 10 puntos y no han tenido un rendimiento regular en el semestre. Sin embargo, también el DIM sabe ganarle títulos, pues ante el Junior celebró su sexta y última estrella en el 2016.
¿Y qué dice la IA?
Será una fecha emocionante en el Grupo B; sin embargo, la Inteligencia Artificial tiene a su favorito: Tolima. Bard, de Google, dice que los pijaos le ganarán 2-1 a Junior; y Matics, la cuenta de X (antes Twitter) le da un 94,2 % de probabilidades a los ibaguereños en avanzar. ¿Junior dará la sorpresa?
La mística del 7 poderoso
El DIM lleva 7 años sin ser campeón de Liga, pues su último título lo consiguió en el Apertura 2016.
Lo curioso es que el número 7 tiene toda una mística en esta nueva final que va a afrontar el Poderoso. Todo por cuenta de que cada 7 años, desde el título del 2009, cuando consiguió su quinta estrella, levanta el trofeo liguero: lo hizo en el 2016 y podría hacerlo en este 2023, exactamente 7 años después. Pero ojo, sería la séptima estrella. ¿El 7 de la suerte?
¿A buscar estadio pa la final?
En caso de que Medellín empiece la serie de la final como local, este domingo (4:00 p.m.), habría un problema con el estadio Atanasio Girardot, pues no estará disponible, ya que otra vez un concierto pondría en jaque a la directiva del rojo, buscando casa ajena para la disputa del título.
Este sábado, el Atanasio acogerá un concierto vallenato, y los tiempos no alcanzarían para tener la cancha en condiciones, pues se requiere de más de 24 horas para desmontar el escenario.
Otra posibilidad es que alguna de las tribunas no esté habilitada, lo que significaría un golpe económico, pues una final llena cualquier estadio. ¡Increíble, pero cierto!