A Francisco Quintero Restrepo no le ha tocado fácil. Hoy es el gerente de Flota Bernal, pero para llegar allí vivió las duras y las maduras. Hace 50 años nació en Buenaventura, pero desde los 4 años se vino a vivir a Donmatías, con su mamá, Ramona Restrepo Suárez.
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Desde pelado empezó a luchar la vida para colaborarle a su madre: “ayudaba a desherbar huertas y hacía mandados. Los fines de semana le ayudaba a vender a mamá empanadas en la cancha; como mis 2 hermanos estudiaban y mi madre hacía bolis, me iba con un tarro a venderlos y con él me entraba a estudiar; también repartí arepas”.
A los 14 se salió de estudiar, pues su hogar necesitaba más ingresos. Consiguió camello en una fábrica de confección, pero meses después se fue para la USA a ganarse la papita allá. “A los 22 años me fui por el hueco, me demoré como dos meses para llegar; me metía en caletas y la odisea fue tremenda. Allá lavé platos y baños inicialmente, pero mi jefe me vio proactivo y me permitió ser mesero, me capacitaron para ello en lo días de descanso”.
“Es humilde y comprometido, siempre se está moviendo en pos de la empresa”, Carlos Díaz, taxista
Con los años lo ascendieron y terminó administrando el restaurante de un holandés. Allá estuvo casi 10 años. Como los carros lo han apasionado, con el capital que hizo regresó a Medallo e invirtió. Compró un taxi y a la par que hacía carreras vendía zapatos. En inicio a los colegas, luego a los vendedores del sector y posteriormente a almacenes.
“Es muy visionario, proactivo, siempre está mirando qué hay por mejorar”, Carol Muñoz, tesorera.
En 2015 Flota Bernal pasaba por una compleja situación económica y algunos taxistas que conocían de su liderazgo lo invitaron a que se postulara para la junta directiva: “Yo decía que los apoyaba, pero que no tenía conocimiento. Me nombraron miembro y luego presidente, durante 2 años escuché, tomé nota y me capacité”, recordó.
En 2017 fue nombrado gerente encargado: “Me asesoraba con los colegas, entre ellos Jorge Zárate, de Cootransmede, a ellos les pedía consejos. La junta vio mi gestión y desempeño y me nombró oficialmente en el cargo”, en el que se volvió un teso.
“Es una excelente persona, un gran gerente, con él se ha visto el progreso”, Rubén Villada, Taxista
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