La justicia cojea, pero en el caso de Nancy Mestre, por fin parece que dejó de dar traspiés. El Tribunal Superior de Valledupar le dio un portazo en la cara a la defensa de Jaime Saade, ratificando que el hombre tiene que pagar por lo que hizo y que de aquí no se escapa con tecnicismos legales.
Antecedente: La historia Jaime Saade, el barranquillero capturado después de huir de la justicia por 30 años
Saade, quien se dio a la fuga durante décadas y hasta se armó una vida de ‘buen vecino’ en Brasil con identidad falsa, pretendía que le cerraran el caso alegando que los términos ya se habían vencido. Pero el Tribunal fue clarito: las cuentas no se sacan como él quería. La justicia decidió que el tiempo se cuenta sobre la pena impuesta y no sobre lo que él considere “ejecutable”. En plata blanca: el regalito de la libertad tendrá que esperar mucho tiempo.
Recordemos que este drama comenzó en la madrugada de aquel 1.° de enero de 1994. Mientras todos celebraban el año nuevo, la vida de Nancy, de apenas 19 años, se apagaba tras recibir un disparo en la cabeza y sufrir abuso sexual en la casa de Saade. Desde ese día, su padre, Martín Mestre, se convirtió en una especie de detective incansable, removiendo cielo y tierra hasta que lo encontró escondido en Brasil en 2024.
Saade fue condenado a 27 años y 6 meses de prisión. Tras un proceso de extradición que pareció una novela de suspenso, aterrizó en Colombia el 11 de abril de 2024. Ahora, con esta decisión del Tribunal de Valledupar fechada el 3 de marzo de 2026, se confirma que las mañas de sus abogados no funcionaron.
Este fallo es una victoria, no solo para la familia Mestre que nunca bajó los brazos, sino para un país donde el feminicidio no puede seguir quedando en el olvido.
Con información de Colprensa
Si te interesa este tema, no te pierdas nuestros artículos relacionados en la sección Local.