Isabel Cristina Suárez Gallego, quien hoy celebra su cumpleaños número 43, es una mujer luchadora, que como muchas en su género, ha trascendido en lo personal y lo profesional a punta de ganas y disciplina.
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Hace 21 años que llegó a New Stetic, compañía que ofrece soluciones en el campo dental, médico quirúrgico y cosmético.
La sede está en Guarne a donde ella llegó hace dos décadas: “Empecé como operaria, en ese momento tenía una técnica en secretariado”, recordó. Ella no se conformó y luego hizo otra técnica en sistemas y pasó a ser operaria manual y tras alrededor de 3 años en esta función fue ascendida a operaria líder.
Al tiempo empezó a reemplazar vacaciones a los supervisores, luego del personal de la oficina, a donde su presencia era cada vez más recurrente. Con su destacado trabajo allí hizo méritos para ser sorprendida días después por sus superiores.
8 años tiene su hijo, Matías Fernández Suárez, el motor de su vida.
“Luego de alrededor de 12 años en el área de producción, cuando iba a salir a licencia de maternidad de mi hijo Matías, me dijeron que cuando regresara ya iba estar era en la oficina”, aseguró.
Ella está convencida que eso fue un regalo que trajo consigo el bebé: “Fui nombrada auxiliar administrativa de programación, ahora programo la planta de anestésicos, hago, todo el proceso para que al cliente le lleguen bien las cosas”. Recordó que para ella ese ascenso fue “la felicidad más grande; mi hijo me dio la suerte más grande del mundo, eso es una emoción extraordinaria, yo me puse a llorar”.
En ese proceso fueron claves sus jefes Alejandro Jiménez y Renata Montoya, quienes le vieron el talento y la capacidad para desempeñar su nuevo rol.
“Ella ilumina cada espacio al que llega, su esencia irradia fuerza y propósito”. ERID ORTIZ, Coordinador procesos de elaboración.
Va por más
A la par que laboraba, hizo una tecnología en logística y ahora está muy cerca de un nuevo objetivo: “Estoy próxima a graduarme como ingeniera industrial, con la ayuda de Dios, ya estoy en noveno semestre”, aseveró. Aceptó que “es duro ser ama de casa, madre, llegar de trabajar a hacer tarea con el niño, hacer la comida y luego ponerse a estudiar”
Y es que el cierre del día es bastante movido: “A la casa llega tipo 5:00 p.m., faltando 15 para las 6:00 recojo al niño en la escuela, ya llego a la casa tipo 6:30 hacer comida, revisar cuadernos, estar pendiente de que sí haga las tareas; a las 8:00 siempre lo acuesto a él, y ya me pongo a estudiar”.
Ese ritmo no la agobia, pues gracias a su disciplina y a la estabilidad que le da su empresa está pagando su casa, ha cumplido muchos sueños y va por más.
“Es 10 en todo, se pone la camiseta, siempre está dispuesta a aportar”. RENATA MONTOYA, Jefe de Producción
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