En el mundo actual pareciera que todos estuviéramos hiperconectados y que, a cada momento, surgieran nuevas tecnologías que facilitan la resolución y automatización de problemas y procesos. En ese escenario, la Inteligencia Artificial (IA) se ha convertido en una de las principales herramientas.
Lea también: Pánico en Indonesia: erupción del Anak Krakatau mantiene a todos en vilo
Al ser una tecnología tan útil y de fácil acceso, ha alcanzado un desarrollo sin precedentes y cada vez más personas la utilizan cotidianamente para estudiar, trabajar, crear ilustraciones y entretenerse, entre muchas otras actividades.
La pregunta sobre hasta dónde puede llegar esta tecnología cobra fuerza luego de que, Jacob Coxon, un alto funcionario de 2 de las principales empresas de IA del mundo, renunciara y revelara algunas de las prácticas en las que incurren estas compañías y advirtiera sobre sus potenciales riesgos para la humanidad.
La revelación que puso al mundo en alerta
Jacob Coxon es un ingeniero británico que trabajó para OpenAI, empresa desarrolladora de ChatGPT, y posteriormente pasó a Anthropic, compañía creadora de Claude.
Coxon, quien recientemente decidió abandonar la industria, publicó en su cuenta de X una delicada denuncia que le ha dado la vuelta al mundo: “Ninguna de las dos empresas está actuando de manera responsable. Están corriendo directamente hacia una superinteligencia con capacidad de automejora y apostando con nuestras vidas”.
Pero su declaración más alarmante fue: “Las personas que construyen la IA creen sinceramente que podría matarnos a todos para finales de la década”.
Sobre su experiencia en ambas compañías, Coxon señaló: “En OpenAI, muchos no han interiorizado profundamente lo que está en juego para la civilización. En Anthropic, lo que está en juego se comprende bien, pero están atrapados en una carrera por llegar primero”.
“La preocupación está técnicamente fundamentada”
En diálogo con Q’HUBO, Roberto García Alonso, profesor de la Facultad de Estudios Jurídicos, Políticos e Internacionales de la Universidad de La Sabana, experto en seguridad, digitalización del sector público y gobernanza de IA, explicó que la preocupación por una eventual superinteligencia “está técnicamente fundamentada”, aunque “no existe hoy evidencia de una inteligencia artificial general que haya superado al ser humano en todas las capacidades cognitivas”.
Sin embargo, advirtió que los riesgos más inmediatos ya están presentes: “Me preocupan más problemas como el fraude, la suplantación, los deepfakes, la desinformación y los ciberataques”.
Aseguró que para los usuarios el mayor peligro no es “que mañana ChatGPT ‘despierte’ y tome el control”, sino que “dejemos de utilizar la IA como herramienta y empecemos a tratarla como autoridad”.
Accede a más información en nuestra sección Internacional.
Redacción: Luis Eduardo Gómez Urquijo.
Preguntas y respuestas relacionadas
- ¿Qué empresas de inteligencia artificial estarían acelerando hacia una superinteligencia que pueda acabar con la humanidad?
- Jacob Coxon, ingeniero británico, señala a OpenAI y Anthropic como las dos empresas que, según su denuncia, están avanzando rápidamente hacia sistemas de inteligencia artificial con capacidades potencialmente sobrehumanas.
- ¿La inteligencia artificial podría llegar a matar a los seres humanos antes de 2030?
- No se demuestra que la IA vaya a matar a los seres humanos antes de 2030. Esa posibilidad aparece como una advertencia expresada por Jacob Coxon, quien afirmó que personas que trabajan en el desarrollo de IA creen que podría ocurrir a finales de la década.
- ¿Quién es Jacob Coxon y qué relación tuvo con OpenAI y Anthropic?
- Jacob Coxon es un ingeniero británico que trabajó en OpenAI, desarrolladora de ChatGPT, y posteriormente en Anthropic, creadora de Claude. Él decidió abandonar la industria de la IA y después hizo públicas sus críticas sobre las prácticas y los riesgos que observa en ambas compañías.