Después de la captura de Nicolás Maduro en Venezuela las opiniones y las preguntas no se han hecho esperar. Por un lado, hay quienes califican el ataque como el comienzo de la libertad del país, y por otro, quienes lo critican como una violación a su soberanía.
Mientras en redes sociales se menciona la situación de otros países en los que Estados Unidos ha intervenido en el pasado, la pregunta en espacios digitales y presenciales es la misma: ¿de qué manera la captura de Nicolás Maduro puede afectar a otros países latinoamericanos?
Tras Venezuela, Trump pone a Colombia en la mira
No ha sido necesario que el tema salga a colación; desde hace muchos años, los asuntos relacionados con Venezuela tocan directa o indirectamente a Colombia, y viceversa.
El pasado domingo, por ejemplo, después de la operación militar que culminó con la captura de Nicolás Maduro, Donald Trump, lanzó fuertes acusaciones sobre el mandatario colombiano.
“Colombia está muy enferma, gobernada por un hombre enfermo al que le gusta hacer cocaína y venderla a Estados Unidos. Pero déjenme decirles que no lo seguirá haciendo por mucho tiempo”, aseguró.
A esas palabras agregó que en Colombia hay “fábricas” de cocaína vinculadas al gobierno, y, cuando se le preguntó sobre la posibilidad de una operación similar a la de Venezuela, pero en Colombia, no la descartó y respondió, incluso, que “estaría bien”, a su parecer.
Petro responde
No es la primera vez que Trump habla de Colombia y del presidente Gustavo Petro, quien, ante las acusaciones, respondió con un video en el que afirma que el mandatario norteamericano “es un hombre muy desinformado de Colombia; es una lástima, porque desecha al país que más sabe de tráfico de cocaína; parece que sus interlocutores lo engañan por completo”, dijo.
Además de rechazar de manera enfática las acusaciones que lo vinculan con el narcotráfico, Petro ha expresado en reiteradas ocasiones por medio de sus redes sociales sus críticas hacia la intervención estadounidense en Venezuela, y califica la captura de Maduro como un acto sin sustento legal que quebrantó el orden jurídico internacional.
“No acepto invasiones, no acepto misiles, no acepto asesinatos; acepto inteligencia”, concluyó Gustavo Petro e invitó al presidente Donald Trump a sostener una conversación sustentada con cifras reales, y afirmó que, durante su gobierno, ha trabajado duro por que se disminuya la producción de cocaína.
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