En el ecosistema de seguridad de las ciudades, el blindaje dejó de ser un lujo exclusivo de altos funcionarios del Estado o escoltas de grandes empresarios.
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Hoy en día, conductores particulares recurren a esto para proteger su patrimonio frente a robos y ataques urbanos. Sin embargo, blindar su automóvil no es tan sencillo como polarizar las ventanas.
uctura original de un carro con acero balístico y fibras sintéticas es una modificación mayor que exige un riguroso control estatal. Circular con un blindaje no reportado es una infracción que puede llevar su vehículo directamente a los patios.
El control del Estado: niveles y autorizaciones
Lo primero que debe tener en cuenta es el nivel de protección balística. La Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada establece una línea divisoria muy clara.
Los blindajes de nivel básico (usualmente niveles I y II), diseñados para resistir impactos de armas cortas de bajo calibre o vandalismo urbano, no exigen un permiso especial del Gobierno para su instalación. Sin embargo, si usted requiere un blindaje de nivel superior (aquellos capaces de soportar calibres por encima de los 19 milímetros), es obligatorio solicitar una autorización oficial y someterse a un estudio de seguridad previo.
La trampa de las ensambladoras piratas
El mayor riesgo en este proceso no son las balas, sino el fraude comercial. Las autoridades exigen que el procedimiento sea ejecutado exclusivamente por empresas blindadoras autorizadas por la Superintendencia.
Acudir a un taller clandestino resultará en un desastre jurídico. Estas empresas certificadas son las únicas autorizadas para emitir el certificado técnico que detalla el nivel de resistencia y el peso añadido al chasís, un documento vital para poder legalizar el automotor.
El trámite final: actualización de la tarjeta de propiedad
Una vez que el taller autorizado finaliza la instalación, su vehículo aún no puede circular legalmente por las calles. Como propietario, usted tiene la obligación de reportar este cambio físico ante la Secretaría de Tránsito correspondiente para que su Licencia de Tránsito (tarjeta de propiedad) sea actualizada y refleje su nueva condición de “Vehículo Blindado”.
Para radicar este trámite, el organismo de tránsito le exigirá el siguiente paquete documental:
· Inscripción activa en el sistema Runt.
· Soat y revisión Técnico-Mecánica (si aplica por modelo) completamente vigentes.
· Paz y salvo absoluto por concepto de multas de tránsito.
· El certificado técnico expedido por la empresa blindadora.
· La resolución de aprobación de la Superintendencia de Vigilancia (si el nivel de blindaje lo amerita).
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