Una presunta negligencia en un spa canino del municipio de Caldas habría causado la muerte de Loky, un perro de raza pastor caucásico de cinco años.
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Según la denuncia, el perro fue llevado al spa para un servicio de baño en el municipio de Caldas, pero fue entregado a su familia sin signos vitales.
Una presunta negligencia en un spa canino del municipio de Caldas habría causado la muerte de Loky, un perro de raza pastor caucásico de cinco años.
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Q’HUBO conversó con Liliana Sierra, dueña del canino, quien contó que los hechos ocurrieron el pasado miércoles, 8 de julio, hacia las 11:30 de la mañana, cuando llevó al animal al establecimiento Mi Corazón Animal para recibir un servicio de baño.
Según cuenta, le preguntó a la persona encargada si era necesario quedarse mientras realizaban el procedimiento, debido a que notó al canino estresado.
Sin embargo, le respondieron que no era necesario, pues aseguraron tener experiencia en este tipo de servicios. Además, le indicaron que utilizarían bozal durante el proceso.
En menos de una hora, recibió una llamada en la cual le indicaron: “Venga por su perro, que se vomitó y no reacciona; está como desmayado”. Alarmada, se dirigió al establecimiento, donde encontró a Loky sin reaccionar y con las pupilas dilatadas.
Inmediatamente, lo trasladó a una clínica veterinaria, donde un profesional confirmó que el animal ya había fallecido.
“El veterinario me dijo que el perro ya no tenía signos vitales y que había sucedido hace 15 minutos, ya no se podía hacer nada”, dijo Liliana a Q’HUBO.
A partir de ese momento, iniciaron un proceso legal en el que solicitaron las copias de las grabaciones de las cámaras de seguridad ubicadas en el área donde ocurrieron los hechos, las cuales fueron entregadas de manera voluntaria.
“Evidentemente, el uso desmedido del bozal hace que él se asfixie durante 30 minutos, quien lo baña está todo el tiempo hablando por celular y super desconectado de lo que está haciendo y no idéntifica los cuatro momentos críticos”, contó Liliana Sierra.
Según relató, ni siquiera el veterinario se da cuenta cuando se muere, pues cuando le quita el bozal, suelta el vómito, es decir, se broncoaspiró.
“No hemos tenido una respuesta afirmativa sobre las responsabilidades ni sobre investigaciones que permitan conocer mucho más a fondo este caso”, dijo el otro dueño de Loky.
Por su parte, Q’HUBO conoció los documentos en los que reposan las denuncias presentadas ante la Fiscalía, la inspección de Policía de Caldas y el acta de defunción del animal.
Por ahora, la familia continúa a la espera de avances en el proceso para esclarecer las circunstancias que rodearon la muerte de Loky y que se haga justicia.
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