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  • Laboratorio Aéreo Contemporáneo es el espacio para que los artistas encuentren su propio lenguaje. FOTO: MANUEL SALDARRIAGA
    Laboratorio Aéreo Contemporáneo es el espacio para que los artistas encuentren su propio lenguaje. FOTO: MANUEL SALDARRIAGA
  • FOTO: MANUEL SALDARRIAGA
    FOTO: MANUEL SALDARRIAGA

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LAC, el estudio de pole que expande las posibilidades de creación

Abajo de la avenida 80 y la calle Colombia hay barras fijas que sostienen sueños: es el estudio de pole de Sandra Suárez.

hace 1 hora

Mi gente

Cuando las puertas de LAC se abrieron el 25 de abril del 2025, además de las felicitaciones y los abrazos, la pregunta que casi todos los asistentes le hicieron a Sandra Suárez fue: “¿por qué te demoraste tanto?”.

Antecedente: Arte, pole y resistencia: la habitación propia de Sandra Suárez

Y es que, para quienes la conocen, el paso lógico era que tuviera su propio estudio de pole art; después de todo, con la pasión que habla del tema y la obsesión con la que lo vive, más que necesario, era lo justo con ella.

“Yo no quería abrir un estudio; el estudio me encontró”, dice Sandra, quien tenía claro que, el día en el que abriera un estudio, lo haría bajo sus propias reglas; nada de ‘empezar chiquito’. Quería, sobre todo, altura, y, aunque cuando lo cuenta se refiere a los metros que separan el suelo del techo, el resultado muestra otra cosa, porque nada de lo que ella hace es pequeño.

Laboratorio Aéreo Contemporáneo (LAC) nació de un deseo y se gestó, como casi todas sus cosas, desde la casualidad, y se convirtió en un espacio en donde la técnica y la creatividad se unen, haciendo de cuatro paredes el escenario ideal para que las personas encuentren su lugar en el mundo del movimiento, sin importar su edad o su nivel.

“Yo quería un estudio de ciertas características: que la altura de los tubos, que la distancia de un tubo con otro... y pensaba que nunca me iba a alcanzar la plata para tener un estudio como lo quería tener”, cuenta. “Y entonces apareció una amiga que me dijo ‘seamos socias y tú haces lo que tú quieras’; y lo dejé fluir”.

FOTO: MANUEL SALDARRIAGA
FOTO: MANUEL SALDARRIAGA

Hablar del pole es entrar en un universo que no encaja en la definición de otros. Los deportes no lo reconocen como deporte; la danza no lo reconoce como danza; el circo no lo reconoce como circo. “Todos dicen ‘esto es otra cosa’. Yo creo que no es que sea alguna de esas cosas específicas; el pole es todo”, explica Sandra. “Claramente tiene influencias de circo, tiene un tema deportivo y atlético, y tiene también muchas cosas de la danza, pero lo requiere todo”.

El pole es, entonces, simplemente pole: la disciplina que, además de encerrarlo todo y ser categoría única, envuelve a todo aquel que se le entregue y se deje envolver en él, y encuentra su lugar en LAC, en donde, con la idea de que cada clase fuera una experiencia única y transformadora, gomosos y tesos dan rienda suelta a la expansión de sus posibilidades de creación. Es, como lo dice su página web, “un estudio donde artistas pueden encontrar su propio lenguaje”.

Bogotá y Medellín son las dos ciudades del país con más estudios en los que la gente practica pole art, y en donde hay más artistas y más atletas dedicados a hacer pole. “He ido a otras ciudades, y he visitado otros lugares, y la cantidad de gente practicando es mayor en esas dos ciudades, que yo llamaría ciudades capitales”, dice Sandra, quien dedicó una buena porción del año pasado haciendo un rastreo de estudios de pole en Latinoamérica, y que incluyó con un mapa detallado en la primera edición de su revista, y en donde por supuesto incluyó el suyo, que tenía, al momento de la impresión, cuatro meses abierto.

“En Colombia hay gente que lleva 15, 17 años haciendo pole; pero esa es una historia en la que yo no estaba; yo llevo ocho años”, dice, y cuenta que, cerca de su estudio, a pocos pasos del Estadio, hay por lo menos otros cinco. “A mí me alegra cada vez que abren un estudio; significa que cada vez más gente va a hacer pole”.

Su espacio promete acompañar a quien lo visite a navegar por los escenarios de lo caótico y lo difícil, sin importar el nivel, pues las clases están diseñadas para todos, especialmente para quienes no le temen al riesgo de explorar nuevas posibilidades.

Las puertas de LAC están abiertas en la calle 49AA # 77C - 107 en Medellín.

Encuentre más información de su interés en nuestra sección Mi gente.

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