Después de anunciar la suspensión temporal del decreto de emergencia económica por parte de la Corte Constitucional, comienzan a verse los efectos de la decisión en el mercado de licores del país, esta vez en los costos de productos como el aguardiente y el ron.
Lea también: Corte Constitucional suspendió emergencia económica de Petro.
La Fábrica de Licores de Antioquia anunció bajas cercanas al 10 % en sus referencias más vendidas, y dijo que, con la decisión de la Corte, puede ahora transferir más de un billón de pesos a las diferentes regiones del país, lo que evitaría que los precios aumenten en más del 40 %.
De acuerdo con la explicación de la FLA, la suspensión de la Corte frena los cambios tributarios que había introducido el Gobierno nacional, manteniendo el esquema tradicional de rentas departamentales y preservando el recaudo por impuesto de consumo al evitar incrementos superiores al 40 %.
Esteban Ramos, gerente de la Fábrica de Licores de Antioquia, confirmó que los cambios mencionados comenzaron a aplicarse cuando se conoció la decisión de la corte, y que “la suspensión del decreto protege un modelo que ha demostrado ser eficiente en la generación de recursos para la inversión social en Antioquia y en las diferentes regiones de Colombia”.
Asimismo, agregó que los efectos se hacen inmediatos también en el cobro del IVA del 19 %, regresando a la tarifa anterior del 5 % y realizando otros ajustes referentes al impuesto al consumo.
Así quedarían las nuevas tarifas
Antes del fallo, el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, había advertido impactos severos en las finanzas del departamento. El gerente de la FLA, por su parte, había mostrado preocupación, publicando en su cuenta de X que, con el decreto, “el aumento hasta del 48 % en el precio del aguardiente podría disparar el consumo de licor adulterado, con graves consecuencias para la salud pública”.
El impacto del fallo, que no se limita al departamento de Antioquia, se siente en otras licoreras del país, que anunciaron reducciones significativas. El Aguardiente Antioqueño de 750 mililitros, que ronda actualmente los $54.000 pesos en grandes superficies, espera una disminución de entre $7.000 y $8.000; el Ron Viejo de Caldas de 750 mililitros, que había llegado a costar $ 84.604, regresará a $ 54.545, y el Aguardiente Amarillo de Manzanares, que estaba en $ 71.112, ahora estará en $49.705.
De igual manera, los canales de distribución deberán acogerse a la medida de reducción, y, los precios que habían incrementado entre un 10 % y un 15 %, volverán a ajustarse en los próximos días de acuerdo con la baja de las fábricas de licores.
Aunque la decisión de la Corte de suspender el decreto de emergencia económica es temporal, el sector de los licores y los colombianos celebran... y seguramente sellarán esa celebración con un buen brindis.
Encuentre más información de su interés en nuestra sección de Actualidad.