El sur de Chile es reconocido por sus hermosos paisajes, pero en los últimos días su cielo se ha ennegrecido, su fauna ha tenido que huir o ha muerto calcinada y sus árboles se han reducido a cenizas que cuentan una triste historia.
Mientras los bomberos intentan controlar la situación desesperadamente, nuevos focos podrían aparecer debido a las difíciles condiciones climáticas que enfrenta la región.
Se sospecha que estos incendios fueron provocados y ya han consumido ya más de 20.000 hectáreas, dejando a su paso 15.000 damnificados, 50.000 evacuados y 19 personas muertas.
La magnitud de los incendios obligó al presidente Gabriel Boric a declarar el estado de catástrofe en el país, quien también hizo un llamado a respetar las ordenes de evacuación.
“Las alertas de evacuación por incendio no son voluntarias. El primer objetivo ante los incendios es salvar vidas. Colaboremos todos en ello”, expresó el mandatario chileno.
“Tuvimos que salir sólo con lo que teníamos puesto. Creo que nos quedamos 20 minutos más y nos morimos calcinados”, aseguró el alcalde de Penco, Rodrigo Vera.
Mientras muchos tienen que dejar sus hogares o enterrar a sus familiares, la situación no parece mejorar: en las regiones más afectadas se esperan en los próximos días temperaturas por sobre los 30 grados y fuertes vientos, lo que podría empeorar la situación.
“La noche de hoy en la zona de los incendios fue mejor que lo proyectado, sin embargo las condiciones climáticas durante el día no serán buenas por lo que es posible que se reactiven focos. Estamos en trabajando con los alcaldes y gobernadores en terreno con todas las instituciones del Estado desplegadas”, escribió Boric en su cuenta de X.