La voz de la calle
Nicole lleva cerca de un año trabajando y ya ve las cesantías como un apoyo clave para su futuro.
“Me parece un beneficio muy importante porque es una forma de ahorrar. La idea es usarlas primero para estudiar y más adelante para vivienda”, dice.
Para ella, el hecho de que sea un ahorro obligatorio es una ventaja. “Si te dieran esa plata directamente, uno se la gasta. Así es más fácil pensar en el futuro”.
“Es un apoyo para ahorrar, porque si me lo dieran me lo gastaría”, Nicole Bernal, empleada
Rossy lleva más de 40 años trabajando y tiene claro el valor de este ahorro. “Yo he utilizado mis cesantías para el estudio de mis hijos, y ha sido demasiado importante. Gracias a eso pude pagarles la carrera”.
Resalta que, aunque no es fácil no tocar ese dinero, las reglas ayudan. “Sirve mucho, porque solo lo dejan sacar para cosas importantes”.
“Con las cesantías les pagué la carrera a mis hijos”, Rossy Correa, empleada
Yesid guarda sus cesantías pensando en emergencias. “Es un ahorro necesario porque no lo paga uno, sino que es algo adicional que le queda al trabajador”, dice.
Cuenta que una vez tuvo que retirarlas cuando se quedó sin empleo. “Estuve casi tres meses sin trabajo y con eso me pude defender. Ahí uno sí entiende para qué sirven”.
“Cuando me quedé sin trabajo, fue una gran ayuda”, Yesid Fernández, empleado.
“Me ayudaron a construir mi casa”, Mario Andrés Jiménez Vélez, empleado
Daniel lleva dos años trabajando y nunca ha retirado sus cesantías. “Yo pienso que son importantes porque con eso uno se puede proyectar a futuro, para una casa o para estudiar”, dice. Tiene un plan claro. “La idea es seguir ahorrándolas para invertirlas en vivienda”.
“Las estoy guardando para vivienda”, Daniel Ledesma Hernández, empleado.