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  • Xiomara Ortiz tiene supuesto de Palometas en Comfama de Rionegro. Está ubicado frente a las piscinas, al lado de los casilleros. FOTO: JAIDER ESCOBAR
    Xiomara Ortiz tiene supuesto de Palometas en Comfama de Rionegro. Está ubicado frente a las piscinas, al lado de los casilleros. FOTO: JAIDER ESCOBAR
  • FOTO: JAIDER ESCOBAR
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Xiomara, la tesa que estudió comunicación mientras vendía palomitas

Un entorno familiar complicado llevó a Xiomara a crecer en una fundación. A la par que camellaba en Palometas se graduó de comunicadora.

hace 7 horas

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Xiomara Ortiz Quiroz ha vivido las duras y las maduras en sus 28 años de existencia. Sin embargo, ha tenido la fortaleza para levantarse, seguir adelante y no desistir.

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Su madre se dejó tentar de la droga cuando ella apenas era una niña, por lo que su infancia la vivió la Fundación Ángeles de Amor, donde estuvo entre los 5 y los 9 años y luego desde los 17 hasta los 25.

“Es un sitio en el que me enseñaron mucho, porque yo fui una niña difícil por lo que había pasado en mi casa”, confesó.
FOTO: JAIDER ESCOBAR
FOTO: JAIDER ESCOBAR

Antes de cumplir los 10 salió de allá con el objetivo de vivir con su madre, quien se había rehabilitado, y con su padrastro, pero de nuevo las cosas se complicaron.

Con ella le tocó trabajar vendiendo en las calles y “hasta limosna llegué a pedir, porque mamá no administraba bien la plata, entonces lo que él ganaba no daba, tocaba pedir para tener comida”.

“Ella recayó y el padrastro era una gran persona, pero también le gustaba el trago y se acercaron a malas personas; entonces nos tuvimos que ir desplazados. Luego a mi mamá la desaparecieron cuando yo tenía 17 años y al padrastro lo mataron 6 meses antes”, contó.

Frente a este panorama regresó la fundación, que se enfocaba en cuidar menores, pero ante su caso le abrieron de nuevo las puertas.

Ejemplo de coraje

La adversidad la volvió fuerte y después de tocar una y otra puerta encontró camello y estabilidad en la empresa Palometas, en la q<ue labora vendiendo crispetas, en Comfama de Rionegro.

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“Es una bendición tener todas las prestaciones, porque acá en el Oriente es complejo encontrar una empresa que te pague todo”, dijo. Palometas también le facilitó todo para que ella hiciera la práctica y se graduara como comunicadora en la U. Católica de Oriente.

Previamente hizo una técnica en pedagogía infantil, motivada por su paso por la fundación. Aunque no profundizó en ello por respeto a su empresa actual, con la que se mantiene agradecida, seguramente espera una oportunidad como comunicadora.

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