Érika Morales Duque es una tesa del área de mercadeo, así lo demuestran sus constantes ascensos en Disantioquia, compañía en la que labora hace 9 años. A sus 39 años se mantiene de aquí para allá en busca de clientes y nuevas oportunidades de negocio.
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Aunque por el crecimiento que ha tenido en su empresa ya tendría forma de tener su propio medio de transporte, le confesó a Q’HUBO que manejar no es lo suyo, por eso sus desplazamientos los hace en metro y a pie, pues pereza no le da caminar.
De hecho, no parece conocer esa palabra y se caracteriza por ser una luchadora, así lo creen sus compañeros y superiores y así lo ratifica su forma de escalar en la compañía.
A la par que camellaba estudió salud y seguridad en el trabajo, tarea que no fue nada fácil. Sin embargo, vio que le podía ir mejor en el mercadeo y por eso prefirió este campo.
“Me di cuenta de una vacante acá, era como mercaderista, que consiste en surtir los productos a los clientes en Medellín; así empecé y en ese puesto duré 5 años”, manifestó.
Sus superiores no tardaron en ver su disposición y talento: “Me veían mi actitud y mis capacidades, entonces me empezaron a ofrecer la opción de vendedora. Hasta que don Raúl Arcila, mi jefe, me convenció que podía progresar, entonces me le medí”.
Ella siente que en Disantioquia desde el principio le vieron “las ganas de ascender porque hacía muy bien el trabajo, hacía más de lo que me pedían, recuerdo que me pedían hacer una exhibición y ganaba premios por tener la mejor”.
Recordó que el cambio fue excelente, porque “ya tenía un mejor salario, entonces también pude mejorar mi estilo de vida, darme unos gusticos”. Entre ellos destaca sus viajes, que es una de las tantas cosas que le agradece a su empresa.
En su carrera ascendente, ahora es ejecutiva de ventas y tiene algunas mercaderistas a su cargo.
La empresa le da calidad de vida y felicidad