De esta forma, el primer representante que se pronunció ante esta situación fue el ministro de Comunicación, Freddy Ñáñez, quien atribuyó el hecho a un “sabotaje”.
“Estamos informando que aproximadamente a las 4 :40 de la madrugada de hoy viernes, 30 de agosto, se produjo en Venezuela un sabotaje eléctrico, un sabotaje contra el sistema nacional eléctrico, que ha afectado a casi todo el territorio nacional. Los 24 estados están reportando de manera total o parcial la pérdida del suministro eléctrico”, explicó el ministro en el canal estatal VTV.
Y añadió: “en estos momentos el equipo del gabinete eléctrico trabaja para la restitución total del servicio. Se ha activado en la capital un operativo especial para el transporte superficial”.
Ñáñez insistió que “es un nuevo sabotaje eléctrico”, recordando que “lo vivimos en el 2019, sabemos lo que nos costó en el 2019, sabemos lo que nos ha costado recuperar el sistema eléctrico nacional desde entonces y hoy estamos enfrentándolo con los protocolos antigolpe porque (es) lo que hay en Venezuela desde antes del 28 de julio, durante el 28 de julio y estos poco más de 30 días que han transcurrido”.
Habla de las elecciones presidenciales del 28 de julio, en las que proclamaron a Nicolás Maduro para un tercer mandato de seis años, que la oposición liderada por María Corina Machado denominó fraudulentas, asegurando tener pruebas que dejan claro que el ganador de la contienda fue su candidato Edmundo González Urrutia.
Es importante mencionar que en Venezuela los apagones son frecuentes desde hace una década. El más preocupante ocurrió en marzo de 2019, prolongándose, por al menos cinco días.
Regiones del oeste del país como Táchira y Zulia, otrora capital petrolera, sufren cortes de electricidad todos los días.
Normalmente, el Gobierno atribuye estas fallas a la oposición para derrocarlo y a planes encabezados por Estados Unidos. Sin embargo, dirigentes opositores y especialistas, contrarios a la tesis de los sabotajes, hacen responsable al Gobierno por la corrupción que existe, impericia y la falta de inversión.