“De una”, esa es la respuesta que más le escuchan a Cristóbal Rojas Mahecha sus compañeros cuando se le acercan a pedirle algo. A los conductores los saca de apuros seguido y se mantiene presto a lo que pueda ayudar en otras áreas. Seguro por eso sus compañeros de Disantioquia lo consideran un teso de esta compañía.
Antecedente: Muñeco se le mide a todo y ya hace parte del inventario de la empresa
En el 2000 llegó por primera vez a Medallo a una capacitación, lejos de pensar que esta se iba a convertir en su casa. “Un 22 de septiembre llegué a trabajar a Jhon Restrepo, que tenía sucursales en 9 ciudades, entre ella Bogotá, a donde me contrataron en inicio como aprendiz”, contó.
Tras la capacitación lo llevaron a una tarea a Barranquilla y luego a otras ciudades. Él cree que lo estaban probando, pues a los pocos días una de las cabezas de la empresa, Álvaro John Restrepo, hijo del fundador de Disantioquia, John Restrepo, le propuso que si se quería venir a camellar a la capital antioqueña.
“Se me apareció la Virgen, pues gracias a esta compañía pude montar en avión, conocer el mar y sacar un crédito para tener mi propia casa”, comentó.
Subrayó que a esta empresa le ha permitido “crecer en muchos aspectos de la vida; a ella y a todos los compañeros, hay mucho que agradecerle”.
Poco queda de aquel aprendiz que se pegó un viaje hasta Yopal Casanere a reparar un daño que resultó siendo solo un fusible, que con $ 100 se hubiera solucionado. Ahora es el jefe de mantenimiento de Disantioquia, empresa que lleva medio siglo distribuyendo diferentes productos.
Tiene 16 camiones bajo su supervisión y es el responsable de mantenerlos al pelo para que los pueblos del departamento se mantengan abastecidos. Su gusto por la mecánica se lo atribuye a su padre, también llamado Cristóbal, a quien veía armar y desarmar diferentes aparatos. Su conocimiento lo comparte sin egoísmo con sus compañeros.
Pa que mantenga su carro al pelo
Cristóbal dice que lo básico para mantener un carro en buen estado es “hacer mantenimiento preventivo, mirar con frecuencia estado y presión de las llantas; los niveles de los líquidos: aceites y refrigerantes. Además es estar atento a las vigencias de documentos: Soat, revisión técnico mecánica, impuestos y seguro contractual”.
49 años tiene Cristóbal Rojas Mahecha, un duro para la mecánica.