Para el buen ron, el afán no existe
El Ron Medellín y sus rituales que convierten el tiempo en arte. FOTO: CAMILO SUÁREZ
En medio de la carrera del día a día, hay parches que todavía se disfrutan despacio: sentarse, servir un trago de ron, conversar y dejar que el tiempo pase, es uno de ellos. Tómate el tiempo, Ron Medellín.
Un ritual que va más allá del encuentro en las tiendas de barrio, de las salas de las casas, o de las fiestas en los tablados. Una magia que se teje en las entrañas de la FLA, donde las barricas no solo guardan licor: custodian años de paciencia. Porque allí el tiempo no corre... se respeta.
Aquí te contamos algunos rituales que hacen de este ron un icono de la región.
*Contenido en colaboración con la Fábrica de Licores de Antioquia.