¿Se están fumando la iglesia? No paran las ‘peladuras’ de los ladrillos en la Metropolitana

En el Centro. La Catedral Metropolitana de la ciudad se la están “comiendo” de a pedacitos y ya cuenta con baches de ladrillos completos raspados. Q’HUBO hizo seguimiento y encontró varios espacios críticos.

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Para nadie es un secreto que al pasar por la Catedral Metropolitana, al frente del Parque Bolívar, se ve que cientos de ladrillos están carcomidos y casi que desperdigados por el raspa y raspa de habitantes de calle de esta zona del Centro.

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Q’HUBO hizo un recorrido por los alrededores de este bien de interés cultural nacional y encontró un panorama desolador en muchos de sus rincones. Al costado occidental varias esquinas de las columnas sirven como cloaca y toca pasar aguantando la respiración o tapándose la nariz.

Uno de los sectores más afectados se encuentra en el costado oriental, sobre Ecuador (carrera 48). En una de sus estructuras del costado sur un bloque completo de un ladrillo está desprendido, varios habitantes de calle duermen, hacen sus necesidades e incluso, en ocasiones, persuaden a los transeúntes y feligreses para pedir les dinero o intimidarlos.

Y aunque la problemática no es para nada reciente, en otros puntos de la Catedral, como lo es la calle 57, se logra ver grandes raspados en los ladrillos.

Q’HUBO pudo conversar con el personal encargado de cuidar los espacios de este bien de interés cultural, quienes son los testigos de primera mano de la situación, y señalaron que los habitantes de calle son en su mayoría “de paso”, es decir, no habitan o se quedan en las inmediaciones del templo, sino que son personas que recorren gran parte del Centro.

Asimismo hicieron énfasis en que algunos son muy agresivos y han agredido a algunos de sus compañeros. También señalaron que recientemente un habitante cometió actos sexuales al frente o muy cerca de uno de los altares del templo. “La problemática es de hace muchos años, casi siempre ha habido habitantes de calle. Hoy pueden expulsar a todos, pero al momentico llegan muchos más”, relató uno de los encargados de servicios generales de la basílica.

¿Cómo les sirve el ladrillo?

De acuerdo con el toxicólogo clínico Jorge Marín, el polvo de ladrillo se mezcla con el bazuco debido a que actúa como una sustancia básica que vuelve la mezcla mucho más alcalina.

Es decir, al quitarle lo ácido a la mezcla, el químico del bazuco pasa ‘volado’ por los pulmones, entra a la sangre mucho más fácil y le da al consumidor un “subidón” o un “trancazo”.

Al estar en un medio alcalino, el alcaloide (la sustancia psicoactiva) tiene la capacidad de volatilizarse mucho mejor, lo que facilita que ingrese de manera más rápida y fácil al organismo.

Aunque sigue siendo una problemática compleja y que ha aquejado a esta iglesia por muchos años, este diario intentó contactar al párroco o algún encargado para abordar esta problemática de una de las iglesias más valiosas, pero no obtuvo respuesta.

Lo invitamos a que se dé una pasadita por la sección Local.

Preguntas y respuestas relacionadas

¿Por qué los consumidores de drogas raspan los ladrillos de la Catedral Metropolitana?
Los consumidores raspan los ladrillos porque el polvo resultante actúa como una sustancia alcalina que, al mezclarse con el bazuco, elimina la acidez del químico y permite que el alcaloide se volatilice más rápido hacia la sangre, generando un efecto o “subidón” más intenso.
¿Cuáles son las calles y zonas de la fachada más afectadas por el raspado de ladrillos?
Los puntos con mayor deterioro se encuentran en el costado oriental sobre la carrera 48 (Ecuador), el costado occidental y la calle 57, donde hay baches por ladrillos desprendidos completamente y esquinas de columnas afectadas.
¿Qué problemas de seguridad e insalubridad denuncian en los alrededores de la Catedral Metropolitana?
Los trabajadores y transeúntes denuncian insalubridad por el uso de la fachada como baño público, agresiones físicas hacia el personal del templo, cobros intimidatorios a feligreses e incluso la realización de actos sexuales en las inmediaciones de los altares.