La carranga conquista Medellín: cántele a la cida con pasión
El Grupo de Carranga de la Universidad de Antioquia cautiva en territorio antioqueño con este género, que tiene su origen en suelo boyacense.
La sola pinta de quienes están sobre la tarima llama la atención, esta se complementa con las melodías y más de uno queda cautivado. Y es que para sorpresa de muchos, la carranga gusta bastante en territorio antioqueño. De ello pudo dar fe Q’HUBO, que pilló a varios medellinenses cantando a todo pulmón y bailando algunos temas de este género, que nació en Boyacá y se extendió por Cundinamarca y Santander.
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Cuando hablamos de carranga es inevitable que se nos venga a la cabeza el maestro Jorge Veloza, con “La Cucharita se me perdió...” y otros temas. Sin embargo, en Medallo los que la ponen a sonar fuerte son los integrantes del Grupo de Carranga de la Universidad de Antioquia, que hace parte de la Estudiantina de esta institución, la cual fue fundada hace más de 60 años.
Leonel Molina, su director, hace sentir su rol en el escenario y con buena energía conecta con el público. Aunque dice ser tímido, en particular para las entrevistas, en el escenario genera una percepción muy diferente. El Grupo de Carranga surgió en 2024 cuando Molina vio que algunos de sus pupilos oriundos del altiplano cundiboyacense se “identificaban con esta música, la sentían, entonces yo les dije qué tal si se juntan para hacer música, para mirar qué hacen”.
Dos de los pioneros ya no están y ahora el grupo lo conforman, además de Molina: Juan Luis Figueroa, Reinaldo Marín y Juan Pablo Orozco.
Apasionados
A cada uno de ellos se les nota la pasión por este género, el cual algunos llevan en la sangre. Figueroa, quien nació en el municipio de Bolívar, en Santander, aseguró que allá la carranga se escucha todos los días y le parece fabuloso tener la oportunidad de ponerla en suelo antioqueño.
Marín, quien es oriundo de Aguadas, Caldas, siente que además de que se la sollan con el grupo, están “haciendo un trabajo de conservación”.
Por su parte, Orozco, nacido en Medellín, confesó que el género ni lo tenía en el radar, pero se siente afortunado de haberlo conocido, de disfrutar de él y de poner su grano de arena para que muchas personas también se lo gocen.
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