¡Una berraca! Amanda sacó a tres hijos adelante con su camello

Esta mujer es una luchadora incansable y gracias a 22 años de trabajo en Agrofrut le dio estudio a sus hijos.

hace 8 horas
Mi gente

Muy nerviosa se puso doña Amanda Sepúlveda Rueda cuando se enteró de que Agrofrut, compañía en la que labora hace 22 años, la considera una trabajadora ejemplar y por eso su historia es digna de ser contada en Los Tesos de las Empresas de Q’HUBO.

También puede leer: “Me dan ganas de llorar cuando hablo de mi empresa”, Clodeth Lozano

Tenía el corazón a mil para hablar con ustedes, pensé que me iba a dar un infarto (risas)”, dijo.

Esa sensación contrasta con el coraje que muestra en su trabajo y sobre todo con el que ha tenido en su vida, pues nunca se ha rendido a pesar de duros golpes. Su esposo falleció cuando sus tres hijos estaban muy pelados, por eso a ella le tocó empezar a buscar desesperadamente camello para subsistir.

Así fue como llegó a esta compañía:

Luego hubo un recorte de personal, pero como valoraban su trabajo la pasaron para envasado.

Lamentablemente, por esos días uno de sus hijos sufrió un accidente y quedó parapléjico: “Como en esa área se rotaban en 3 turnos, pensé retirarme, pero de recursos humanos me dijeron que no, que yo era importante para la empresa y me reubicaron en un horario fijo para que pudiera cuidarlo”.

Ella se mantiene agradecida con su empresa porque hizo todo con tal de que ella pudiera conservar su trabajo y completara las semanas para la anhelada jubilación, que será a mediados de este año.

Una tesa

Doña Amanda es una berraca. Todos los días se levanta a las 3:00 a.m. para preparar su coca y alistarse para irse a laborar. Aunque ingresa a las 6:00 a.m., ella prefiere llegar tipo 5:30 pa que le rinda.

A las 2:00 p.m. sale veloz hacia su casa, para en la tarde ayudar con algunas necesidades básicas a su hijo, antes de acostarse unas horitas: “Me acuesto por la tardecita, pero a las 10:00 p.m. me levanto otra vez para hacerle las terapias a mi muchacho, eso le hace muy bien y sino se las hago le dan calambres”, aseveró.

También puede leer: De operario a supervisor: la inspiradora historia de Santa en Excala

A las 11:30 p.m. se duerme de nuevo para descansar antes de retomar la rutina, a las 3:00 a.m.

Por último, subrayó que sus “jefes, además de ser grandes empresarios son extraordinarios seres humanos; gracias a Dios y a la empresa le di una carrera a mis otros 2 hijos: Vanessa es abogada penalista y Juan Manuel, geólogo”.

Visita nuestra sección Local para conocer más sobre Los Tesos de las Empresas.