Marcelo, el 'dóberman bonsái': la historia de un perro que sorprendió a su dueño

La novia de Andrés le cumplió el sueño de tener un dóberman... con algunas condiciones y restricciones; la letra pequeña que él no vio.

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Estilo de vida

El sueño de Andrés había sido siempre tener un dóberman; por eso, cuando su novia le contó que la perra de un tío suyo había tenido un único cachorro en su camada, se ilusionó y lo recibió con gusto. Lo llamó Marcelo, compró todo lo necesario para tenerlo bien y se empezó a imaginar las aventuras que tendrían juntos: comida, entrenamiento, paseos en el parque, juegos, siestas, y la cantidad de espacio que ocuparía en adelante quien sería su mejor amigo, su perro soñado, el dóberman Marcelo.

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“Me lo entregaron diminuto, cachorrito. Para mí fue el mejor regalo del mundo”, cuenta Andrés, y dice que, cuando el tiempo comenzó a pasar, y mientras se lo presentaba a otras personas, el comentario general era siempre que Marcelo era muy pequeño.

Un par de meses después, con intriga, buscó en internet información de la raza: los perros que encontró eran grandes, imponentes, con las orejas erguidas y la mirada llena de autoridad. “Así va a ser mi Marcelo”, pensó con orgullo y siguió leyendo, hasta encontrar las características de un dóberman con los mismos meses de edad que su querido Marcelo, y vio que algo no andaba del todo bien: los estándares decían que un dóberman de la edad del suyo debía pesar entre 13 y 16 kilogramos. “Marcelo no llegaba ni al kilo”.

A buen entendedor, pocas palabras: Marcelo era un perro imponente, firme y sociable, pero no era el perro que Andrés había querido toda su vida, porque no era un dóberman. ¡Era un pinscher! Al hacerle el reclamo amoroso a su novia, esta le dijo que siempre supo la raza del perro que le estaba regalando.

Ya con su lugar ganado en la familia, Marcelo conservó su membresía en el hogar, y fue así como le dio origen a una nueva y original raza: el dóberman bonsái, como le dicen sus dueños de cariño, que ya tiene 12 años y a quien la edad y la experiencia le dieron mucho más que estatura: un carácter imponente a su manera y algunas mañas de viejito que lo hacen el perro más feliz y consentido del mundo.

Perro miniatura, personalidad enorme

El origen del pinscher es alemán, y se utilizaba para cazar roedores en establos y graneros. Mide de 25 a 30 centímetros de altura y llega a pesar entre 4 y 6 kilos, ¡y aún así es bastante activo y necesita juego y ejercicio diarios! Es verdad que aprende rápido, pero es bastante testarudo: entrenarlo requiere paciencia y mucha constancia.

Grande, trabajador y también alemán

Eso sí, no está relacionado con el pequeño pinscher; ¡cualquier parecido solo es coincidencia! Mide entre 68 y 72 centímetros de altura y puede pesar entre 40 y 45 kilos. Es inteligente, sabe recibir y cumplir órdenes y es excelente centinela, mensajero y rastreador: ¡fueron sus tareas principales durante la Segunda Guerra Mundial!

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