¿Ya le pidió su foto ochentera a la IA? Conozca los riesgos y aténgase

Antes de entregarle fotografías a la inteligencia artificial, sea consciente de la información que le está compartiendo.

hace 57 minutos
Estilo de vida

Copetes, melenas abundantes, pantalones de tiro alto, correas y accesorios gigantes, y una explosión de colores son algunos de los elementos que nos permiten como usuarios ubicarnos en la época de los años 80, en donde, por lo menos en Colombia, la situación social estuvo bastante compleja, pero trajo también cosas buenas, como música increíble, telenovelas que todavía recordamos y pintas inmejorables que quisiéramos volver a utilizar.

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Pedirle cosas a la inteligencia artificial no está del todo mal, pues a diario nos ayuda a despejar dudas, nos entrega recetas y, bien utilizada, puede ponerle orden a nuestras vidas. Eso sí, hay dinámicas que no son tan inofensivas, y, sin hablar del agua que consume, hay un montón de información delicada en juego.

La situación va más allá de un filtro que hace parecer la foto como tomada con una cámara análoga: sí es cierto que es una tendencia divertida y que parece inofensiva, pero el solo ejercicio de entregar una fotografía actual y pedirle a una plataforma que la transforme, es abrirle la puerta a su privacidad.

La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC, por sus siglas en inglés), advirtió que los riesgos son más altos que cualquier conversación inofensiva con su IA de confianza, pues en este caso usted estaría compartiendo información biométrica, es decir, aquella que está relacionada con tecnologías de reconocimiento facial, y que se sumarían a las grandes cantidades de datos que personas inescrupulosas podrían utilizar después.

Cambiar contraseñas es posible; cambiar la cara, en cambio...

Subir fotografías de buena calidad a ChatGPT, Claude, Gemini, Grok o cualquier inteligencia artificial que usted utilice es permitirle que su información esté en una especie de base de datos de los que usted seguramente desconoce su vigencia.

Piénselo de esta manera: cada plataforma tiene un largo listado de condiciones de uso a las que usted accede cuando se registra y la descarga, y en sus políticas establece el tiempo en el que conservan dichas imágenes, si pueden emplearlas para mejorar sus sistemas y si el usuario tiene la posibilidad de eliminarlas.

Por eso, antes de aceptar estos términos y condiciones, por más engorrosos que se vean, lo mejor es que los revise, pues dentro de esas políticas de privacidad las páginas mencionan lo que podría suceder con las fotografías que los usuarios cargan.

¿Cuál es el problema, entonces?

No es solamente su cara: una selfie detallada podría mostrar su dirección, sus documentos, sus objetos personales, uniformes, lugares de trabajo, menores de edad y otras personas que aparecen en segundo plano sin autorización.

Los riesgos aparecen cuando las bases de datos que contienen toda esta información son utilizadas para fraudes, suplantaciones o deepfakes, es decir, imágenes íntimas y sexuales no consentidas.

Antes de participar en el trend, tenga en cuenta lo siguiente

No significa que ahora deba eliminar todas las aplicaciones de inteligencia artificial de su teléfono; tristemente, ha entregado ya tantos datos, que hay información suya en un montón de plataformas más.

Lo recomendable es ser siempre cuidadoso, revisar qué aplicación está utilizando, leer las condiciones y políticas si es posible, y evitar que las fotografías que utilice sean bastante reveladoras, que no expongan su ubicación o sus datos personales, y que la plataforma le permita, en lo ideal, tener control de los permisos y accesos que solicite.

Y, si nació antes de 1990... ¿qué necesidad tiene de participar? Basta con desempolvar el álbum de fotos de la casa para encontrar una foto que pegue con la tendencia y eso, honestamente, suena muchísimo más divertido. ¡Bienvenida la nostalgia!

Bloque de preguntas y respuestas relacionadas

¿Qué riesgos tiene convertir una foto en una imagen de los años 80 con IA?
Convertir una fotografía con inteligencia artificial puede implicar compartir datos personales y, en algunos casos, información relacionada con el rostro. Además, una imagen puede contener otros datos, como ubicación, documentos, personas o elementos del entorno.
¿Es peligroso subir una selfie a la inteligencia artificial?
No necesariamente, pero es importante conocer qué hace la plataforma con la fotografía. Cada servicio tiene políticas diferentes sobre almacenamiento, uso de las imágenes, entrenamiento de sus sistemas y eliminación de los contenidos.
¿Las fotos que se suben a una IA quedan guardadas?
Depende de la plataforma y de sus políticas de privacidad. Algunas herramientas pueden conservar las imágenes durante determinado tiempo y establecer condiciones específicas sobre su almacenamiento, eliminación o utilización.