Matrimonios forzados: un problema que afecta el futuro de nuestras niñas

Triste estadística. Fundación Plan alertó sobre las barreras que interrumpen la infancia y muestra datos preocupantes en el país.

hace 12 horas
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En el marco de la Semana Internacional de la Niña, fecha en la que se promueve la protección de su derecho a crecer, estudiar, jugar, participar y decidir en entornos libres de violencia, la Fundación Plan alertó sobre las graves barreras que persisten en Colombia. Una de las más preocupantes revela que 5 de cada 100 niñas y adolescentes viven en Matrimonios y Uniones Infantiles, Tempranas y Forzadas (MUITF), una problemática que afecta directamente su educación, bienestar e independencia.

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Retos en la implementación de la ley contra este tipo de uniones

Q’HUBO dialogó con la senadora Jennifer Pedraza, coautora de la Ley 2447 de 2025 que prohibe estos tipos de uniones, sobre por qué persisten el matrimonio infantil y las uniones tempranas en Colombia: “hoy tenemos una brecha de implementación de la ley y el principal reto es que la mayoría de los matrimonios infantiles en realidad son informales, es decir, que nunca se casan como tal”.

El principal obstáculo, advierte la parlamentaria, es la falta de presupuesto en las regiones más afectadas (Magdalena, Córdoba, Meta, Caquetá, Guaviare, Vichada y Amazonas), donde la presencia del Estado es mínima.

Asimismo, cuestiona que la directora del Icbf afirme que no se necesitan más recursos, y enfatiza que la prevención debe enfocarse en las aulas junto con el Ministerio de Educación y los medios de comunicación: “los colegios deben ser el principal foco de prevención. En el informe de Plan queda claro que el 80 % de los niños y de las niñas de 10 a 13 años que están... bajo una unión marital, de hecho, una unión forzada, todavía estudian. Así que podemos detectar este tipo de fenómenos a tiempo y evitar que deserten y que permanezcan en esa unión”.

Entre las causas principales, la senadora señala la pobreza extrema, las presiones económicas, la sanción social por embarazo, el enfoque en comunidades indígenas y frases como “usted va al colegio a buscar marido”.

Frente a esto, Pedraza hace un llamado directo a denunciar: “pueden acudir a su profesora o profesor. Pueden acudir a el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar. Incluso, si un adulto o una adulta sabe que hay un niño o una niña que está siendo víctima de matrimonio o de unión forzada, puede acudir, puede levantar el teléfono y acudir a las líneas del Icbf y del Ministerio de Educación”, concluyó la congresista.

Otras barreras

El panorama es alarmante: entre 2020 y 2025 se registraron al menos 25.081 casos de embarazos infantiles forzados, y 21 niñas y adolescentes fallecieron debido a complicaciones gestacionales en ese mismo periodo.

A esto se suma que, únicamente durante 2025, un total de 3179 niñas de entre 10 y 14 años enfrentaron la maternidad forzada tras ser víctimas de violencia sexual. Estas cifras no solo vulneran sus infancias, sino que frenan drásticamente el desarrollo de sus proyectos de vida.

Por Ginna Yulieth Soto / Q’HUBO Bogotá

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Preguntas y respuestas relacionadas

¿Por qué persisten las uniones tempranas y el matrimonio infantil en Colombia según la senadora Jennifer Pedraza?
El matrimonio infantil y las uniones tempranas persisten debido a que la mayoría de estos vínculos son informales y no se registran legalmente, lo que genera una brecha en la aplicación de la Ley 2447 de 2025. Además, influyen factores como la pobreza extrema, la falta de presupuesto y presencia estatal en regiones vulnerables, las presiones económicas, la sanción social por embarazo adolescente y estereotipos culturales.
¿Qué papel juegan los colegios en la prevención del matrimonio infantil según la Fundación PLAN y la Ley 2447?
Los colegios son el principal foco de prevención debido a que el 80 % de las niñas y niños entre 10 y 13 años involucrados en uniones forzadas aún continúan estudiando. Esto permite a las instituciones educativas detectar oportunamente estos casos para evitar la deserción escolar y orientar a las víctimas hacia las líneas de atención del ICBF o del Ministerio de Educación.