El escándalo de corrupción de Juliana Guerrero y de su hermana

Las jóvenes habrían pedido comisiones y pagos anticipados para adjudicar contratos.

hace 5 horas
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Juliana Guerrero, una de las figuras más controvertidas durante el gobierno del presidente Gustavo Petro, volvió a quedar en el centro de la atención pública y judicial.

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Revelaciones publicadas por ‘Revista Semana’, basadas en chats, audios, consignaciones y otros documentos, indicarían que Juliana Guerrero y su hermana, Verónica Guerrero, estarían detrás de un presunto megaescándalo de corrupción.

Según la investigación, ambas habrían ofrecido a empresarios la posibilidad de acceder a millonarios contratos con entidades del Estado a cambio de recibir una tajada. Incluso, se asegura que cobraban dinero solo por gestionar reuniones o citas y que algunos empresarios habrían perdido cientos de millones de pesos.

Entretanto, la reacción del presidente Gustavo Petro no se hizo esperar. El mandatario afirmó que, de comprobarse los hechos, la responsabilidad era de los empresarios que “dieron dinero como pendejos”.

¿De qué eran los contratos?

Dos empresarios, cuya identidad fue reservada por seguridad, aseguraron que las hermanas Guerrero les prometieron contratos para instalar cámaras de seguridad con recursos del Ministerio del Interior, construir un acueducto en Cesar y ejecutar proyectos de mejoramiento de vivienda con recursos del Ministerio de Vivienda.

Sin embargo, los negocios nunca se concretaron. Tres empresarios afirman haber entregado más de $600 millones entre efectivo y consignaciones, sin recibir los contratos prometidos ni la devolución de su dinero. Aunque Juliana Guerrero inicialmente les aseguró que revisaría el caso, los denunciantes afirman que después dejó de responderles.

Revelaciones que involucran a las hermanas Guerrero

Según la investigación, Juliana Guerrero, quien se hizo conocida por su rápido ascenso dentro del Gobierno Petro, habría creado junto con su hermana, Verónica Guerrero, una red para cobrar millonarias sumas de dinero a empresarios con la promesa de facilitarles contratos en los ministerios de Vivienda y del Interior.

De acuerdo con tres personas que participaron en el esquema, existían tarifas por cada gestión: la primera reunión con las hermanas costaba $ 1.000.000. Juliana se encargaba de realizar las gestiones ante funcionarios del Gobierno y, a cambio, exigía un anticipo de $ 200.000.000 y el pago del 10 % del valor de cada contrato adjudicado.

Mientras tanto, Verónica mantenía el contacto con los empresarios para informarles sobre el avance de los procesos. Según la investigación, el dinero era recibido por David Trespalacios, un joven cercano a la familia Guerrero, quien también habría buscado conseguir un título universitario falso para una de las hermanas por $ 25 millones, de acuerdo con un chat revelado.

El negocio del acueducto en Cesar

Según la investigación, para gestionar un proyecto de acueducto en Cesar, Verónica Guerrero aseguró que todo se tramitaría a través del entonces viceministro de Agua y Saneamiento Básico, Edward Libreros, reconocido en la opinión pública por ser sacado por el presidente Petro de la entidad en un Consejo de Ministros.

Como prueba, se conocieron tiquetes aéreos que registran un viaje de Verónica a Aguachica (Cesar), en diciembre de 2024, para reunirse con los empresarios. Días después, en mensajes de WhatsApp, afirmó que: “Mi hermana (Juliana) ya está en eso. Ya ella habló con él (Edward Libreros). Quedaron de verse para que ella le comente el compromiso”.

La investigación también señala que los pagos, que comenzaron con un anticipo de $ 200.000.000, se entregaban en efectivo a petición de David Trespalacios para evitar que quedaran registrados en las cuentas bancarias de las hermanas.

Otras entidades que tendrían influencia de las hermanas

En las conversaciones también aparecen referencias a que parte del dinero tendría como destino personas “dentro del Gobierno” y que Juliana Guerrero mantenía reuniones con altos funcionarios e incluso con el denominado “jefe de jefes”, expresión que, según los empresarios, hacía referencia al presidente Gustavo Petro.

Asimismo, las hermanas afirmaban tener influencia en varias entidades estatales, como los ministerios de Vivienda, Igualdad y Ambiente, el Fondo Colombia en Paz, la Agencia Nacional de Tierras (ANT) y Fondo Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana (Fonsecon), donde, según ellas, podían impulsar nombramientos, liberar recursos y favorecer contrataciones.

Por ahora, Juliana Guerrero enfrentará su audiencia de acusación ante la Fiscalía el próximo 7 de agosto, únicamente por los delitos de fraude procesal y falsedad ideológica en documento público, por el caso del diploma falso como contadora pública para ser nombrada en el Viceministerio de las Juventudes.

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Bloque de preguntas y respuestas relacionadas

¿De qué delitos está acusada actualmente Juliana Guerrero ante la Fiscalía?
Por ahora, Juliana Guerrero enfrentará una audiencia de acusación el 7 de agosto únicamente por los delitos de fraude procesal y falsedad ideológica en documento público. Ese proceso está relacionado con el presunto uso de un diploma falso como contadora pública para ser nombrada en el Viceministerio de las Juventudes, y no con las nuevas denuncias sobre supuesta corrupción.
¿Qué pruebas sustentan las nuevas denuncias contra Juliana y Verónica Guerrero?
Según la investigación publicada por Revista Semana, las denuncias se apoyan en chats, audios, consignaciones, tiquetes aéreos y otros documentos. Además, tres empresarios aseguraron haber entregado dinero bajo la promesa de obtener contratos con entidades del Estado.
¿Cómo habría funcionado el supuesto esquema para conseguir contratos públicos?
De acuerdo con la investigación, las hermanas Guerrero cobraban dinero por reuniones y gestiones con funcionarios. Los empresarios afirman que se les exigía un anticipo de $ 200 millones y posteriormente el 10 % del valor del contrato prometido, aunque los negocios finalmente no se concretaban.